LA MUERTE DE SUAREZ HA REMOVIDO LAS CONCIENCIAS DE LOS POLITICOS

 

 

aldolfo suarez y SALVADOR sanchez teran con Ángel S. Peinado en Parador de Turismo de C.Rodrigo verano 1978Ángel S. Peinado.

 

El presidente Suárez, parece haber elegido otro de los momentos más cruciales de nuestra democracia, para marcharse definitivamente. Ha vuelto a conseguir, cuando la situación política está más compulsa y desacreditada, que su muerte sirva para conmover las conciencias de los políticos, y comiencen a pensar que es mucho más reconfortante servir fielmente a todos los ciudadanos y no servirse de los ciudadanos para su beneficio personal, como está sucediendo ahora.

 

Cuantos políticos desearían que el pueblo mayoritariamente les rindiera un reconocimiento por la labor realizada durante el desempeño de su cargo, yo creo que eso es mucho más satisfactorio, desde el punto personal y sobre todo político, que ser repudiado por la sociedad por haberle engañado y estafado.

 

La satisfacción personal de cumplir con el compromiso establecido con los ciudadanos que depositaron en los políticos su confianza, creo yo tiene que ser grande, pero cuando ese político desaparece, esa satisfacción pasa a sus hijos y familiares y eso es mucho más grande.

 

Esa reflexión deberían hacerse los políticos y aplicarse el ejemplo de Adolfo Suarez, que siempre antepuso los intereses de España a los personales y partidistas.

 

No le importó jugarse su carrera política cuando tenía la convicción de que por encima de todo estaba la igualdad de derechos para todos los españoles, fueran de la ideología que fuera.

 

También supo dialogar con todos, aunque tuviera que ceder ante propuestas que herían sus propios sentimientos religiosos, pero incluso en estos puntos fue consciente de que ante todo estaba la convivencia pacífica y la libertad.

 

Ojala la muerte de Adolfo Suarez, sirva para que nuestros políticos consideren el verdadero valor de servir a los ciudadanos y recuperen la confianza que nunca debieron perder y que Adolfo Suarez les dejó como otro de los legados de la transición.

 

Me viene a la memoria el discurso de dimisión como presidente del Gobierno, donde dejó constancia de que no estaba apegado al cargo, sino que su única finalidad era servir a los españoles… Hoy seguro que también habría dicho las mismas palabras, “me voy porque mi marcha es más beneficiosa para el país” . Parece que era consciente de que España se está rompiendo y que la ciudadanía no confía en los políticos y una vez más surge para salvar la democracia y sobre todo para remover las conciencias de los políticos.

 

Ahora todo depende de que nuestros políticos hayan comprendido el mensaje que los ciudadanos han transmitido a través de eso multitudinario reconocimiento a quién hizo las cosas bien y fue un verdadero servidor del pueblo.