26J : EL VOTO DE LA RESPONSABILIDAD

eleccionesEL VOTO DE LA RESPONSABILIDAD

Por:  Ángel S. Peinado

Esta es la primera vez que en la historia de la nuestra democracia,  en la que el voto del próximo 26J,  puede marcar la continuidad de la recuperación de España o la desestabilidad económica y social del país.

Aunque algunos les cueste reconocerlo, y algunos políticos corruptos hayan tocado la moral de los españoles, hoy estamos mejor que hace cuatro años. Eso es evidente.

Partiendo de esta premisa, es el momento de meditar a quién quiero dar mi voto el domingo 26 de junio.

Creo que también es la primera vez en la que hemos tenido la oportunidad de conocer sin tapujos, la intención de los candidatos a la presidencia del gobierno.Hemos podido descubrir, como algunos políticos, que se presentaban como salvadores de los más necesitados, lo único que en realidad les importa es conseguir el poder.

Puede que al principio a muchos les embaucaron con palabrería que hasta sonaba bien.

Pero afortunadamente la gente ha empezado a desenmascarar la realidad de sus palabras. Ahora se han dado cuenta que no es posible, darles a todos un sueldo, subir los salarios, las pensiones y crear empleo para lo jóvenes. Que fácil es convencer a quienes viven la desesperación del desempleo y las carencias para vivir una vida digna. Quienes juegan con las desgracias de los demás haciéndoles creer que con ellos se van solucionar todos sus problemas, son unos ingratos. Nos hemos dado cuenta de que son capaces de cualquier cosa para lograr el poder.

Otros que en su día fueron fuertes y con una trayectoria democrática centenaria,  han perdido la oportunidad de cambiar las cosas desde dentro, que es donde realmente se pueden hacer los cambios. Porque desde el gobierno, es donde se pueden aplicar las políticas que predican.

Todos los partidos políticos deberían comprometerse a asumir lo que los ciudadanos transmitan en la Urnas, si el pueblo se inclina mayoritariamente por una determinada formación política, proclamándole ganadora, ésta debería ser quién gobernara.

Aunque haya artilugios democráticos para cambiar lo que una mayoría de ciudadanos quiere, no debería utilizarse, si el resultado no satisface a la mayoría de votantes que optaron por una determinada opción política.

Los ciudadanos tienen que darse cuenta de que estamos en uno de los momentos más delicados de la democracia. Nos jugamos el modelo de sociedad que durante estos últimos cuarenta años hemos modelado, a base de cumplir fielmente  la constitución que ha permitido y  esperemos que siga permitiendo durante siempre, la convivencia y el cumplimiento de la ley.

No podemos abrazar fantasmas que nos prometen el paraíso, porque son eso, solo fantasmas que juegan y se aprovechan con las desgracias de los ciudadanos.

La gente no está para sobresaltos ni nuevas experiencias, cuyos resultados los podemos ver en otros países, donde la miseria y la falta de libertad son las consecuencias.

España es un gran país que ha hecho y está haciendo un gran esfuerzo de recuperación, por eso tenemos que seguir confiando en quienes nos presentan un futuro que garantice el cumplimiento de los derechos constitucionales y la unión de todos los españoles.

Estas elecciones son realmente importantes para marcar la trayectoria de futuro que queremos establecer. No podemos equivocarnos, ni dejarnos llevar por esas propuestas que nos lo ponen todo de color de rosa. Las cosas no son así.

Tampoco a la hora de emitir el voto, debemos actuar irresponsablemente,  pensando… “se lo doy a estos por la simple razón de fastidiar a los que no me caen bien y son los que más daño le van hacer”, las consecuencias seguro que las pagaras también tu.