LA PROCESIÓN DE LA BORRIQUILLA ABRIÓ LOS DESFILES PROCESIONALES DEL DOMINGO DE RAMOS

IMG_20190414_175156DOMINGO DE RAMOS

La cofradía Jesús Amigos de los Niños, protagonizó hoy una de las procesiones más multitudinarias y entrañables por la gran cantidad de niños que participaron y el numeroso público que se congregó en todo el recorrido pero principalmente en la Plaza Mayor.

Además el tiempo primaveral contribuyó a que la gente participara masivamente en este segundo desfile de la Semana Santa mirobrigense.  Como es tradicional previamente en la iglesia parroquial de Santa Marina, situada en el arrabal del Puente, se concentraron los niños ataviados con la túnica blanca y capuchas azules quienes antes de iniciar el desfile, asistieron a la santa misa.  Sobre las doce y media comenzó el desfile en el que los pequeños desfilaron en el centro de la procesión de dos en dos, una nueva norma
que se comenzó aplicando hace un par de años y que ha servido mejorar, tanto la organización del desfile, como la vistosidad del mismo. Los niños y niñas desfilaron  delante de La Borriquilla portando doradas palmeras, detrás el Vicario General de la Diócesis, Tomás Muñoz Porras y responsables de la Cofradía. La comitiva marcada por el ritmo de los tambores de la Cofradía, partió de la Iglesia de Santa Marina, cruzando el Puente Mayor y ascendiendo hacia la Plaza Mayor, traspasando las
murallas medievales  por la Puerta de la Colada, escena única que guarda una gran simbología con la entrada de Jesús en Jerusalén y que solamente Ciudad Rodrigo puede ofrecer. Numeroso público esperaba a Jesús sobre la borriquilla, en esa empinada cuesta marcada  por la Calle Colada, que supuso todo un esfuerzo para las personas que tiraban de la carroza de la singular  imagen de la Borriquilla, teniendo que detenerse en varias ocasiones, para finalmente hacer su entrada triunfal en la Plaza Mayor, donde se habían congregado numerosas personas. La Campana ‘gorda’ del reloj Suelto del
Ayuntamiento, comenzó a sonar cuando La Borriquilla entró en la Plaza Mayor, mientras los cientos de niños que habían seguido junto a Jesús agitaron también sus palmas al viento. La procesión se detuvo en la Plaza Mayor para escuchar las palabras que el Administrador Apostólico de la Diócesis de Ciudad Rodrigo, Jesús García Burillo, pronunció desde la balconada de la Casa Consistorial.

Seguidamente se reanudó la procesión por la calle San Juan y tras pasar por algunas
de las recoletas calles de la ciudad llegó a la Catedral de Santa María, donde se introdujo la imagen de La Borriquilla  y donde permanecerá hasta el Viernes Santo que volverá  a salir en la procesión conocida como La Carrera, en la que participan todas las cofradías con sus pasos.